¡Saludos a ti que estás leyendo estas líneas!
Me cuesta creer que ha pasado casi una década desde la última vez que compartí mis pensamientos con desconocidos en esta página. A menudo, los caminos por donde nos lleva la vida son inesperados y nos ayudan a reflexionar sobre las cosas que, con el paso del tiempo, se definen como realmente importantes. Debido a ello, los últimos días tenía en la cabeza un momento especial, un momento canónico, diría, que me gustaría poner en negro sobre blanco, también con la idea de poder volver más adelante y valorar a dónde me ha llevado esta decisión que estoy tomando. Me gustaría pensar que alguna persona podría encontrar cierta conexión con este sentimiento, y confío en que algo pueda ser de ayuda.En los últimos años, he venido enfocando mi actividad fotográfica en proyectos cerrados: reportaje corporativo, publicidad, estudio... pero estos días he detenido mi actividad y, en cierto sentido, mi mente ha iniciado un proceso de autocrítica y búsqueda de las emociones y sensaciones que me llevaron a este fascinante mundo que es la imagen fija. Recorrí momentos irrepetibles de los que he podido formar parte, así como las historias de personas que me concedieron el privilegio de poder conocer un poco más, cámara en mano. Recordé también todas esas conversaciones en las que siempre defendía, en este mundo de inmediatez, la importancia de contar historias que, a través de imágenes, quedaban inmortalizadas y, así, preservadas del paso del tiempo. Y claro, por supuesto que también vi miles de fotografías. ¿Cómo me ha llevado eso a la decisión de volver a abrir mi agenda pública?
Sobre el autor
Pablo Souviron
Fotógrafo retratista y editorial especializado en reportaje basado en Málaga.
Cuando comienzas en la fotografía, tienes apenas una idea instintiva de lo que te gusta y lo que no. Según avanzas en su aprendizaje, comprendes la forma de comunicar esas ideas de forma crítica y argumentada. Cuando eso se transforma en la capacidad de saber qué material, habilidad y técnica debes utilizar para obtener lo que deseas en cada momento, entonces ya eres un fotógrafo.
Lo demás es burocracia, dinero y juego de egos. Lo que realmente debería importar del fotógrafo es su visión personal y la forma en la que la transmite al mundo.